Portalatino aprovechó la ocasión para darse un baño de popularidad y abogar por la construcción de un puente peatonal en la Franja del Sur. Acusó a Camones de dar la espalda a esta demanda, desencadenando un acalorado enfrentamiento entre las dos congresistas. Portalatino llegó a Cascajal con un portátil que avivó las críticas hacia Camones.
Mientras tanto, Camones esperaba en compañía de agricultores de la provincia del Santa para plantear el pedido del pase definitivo solicitado. Aunque se atribuyó la gestión, admitió desconocer la agenda. Además, acusó a Portalatino de retrasar la reunión y de sembrar discordia y odio entre la población mediante prácticas políticas cuestionables.


